Las perreras en Cataluña y su Ley de Protección

ADDAREVISTA 21

Cuando el Parlament de Catalunya aprobaba en el mes de marzo de 1988 la primera ley española de protección y defensa de los animales, la noticia se extendió rápidamente no tan sólo al resto de España sino también en el extranjero. Si hubiese sido ahora, 12 años después, con la popularización del Internet, la avalancha de e-mails habría saturado las memorias de los ordenadores. Catalunya que se ha distinguido por una sensibilidad especial con los animales y es en donde se han asentado los primeros movimientos tanto de protección como de bienestar animal: la Lliga fundada a medianos del siglo pasado, el ADDA en 1976, la Federación Española, FESPAP, ... etc, daba un paso más en reconocimiento del respeto hacia nuestros parientes loa animales.

Pasaron 12 años y aquella ley fue languideciendo. Primero por el cambio en el Departamento del "Conseller" que la auspició, por otras personas que le sucedieron en el cargo y por la presencia nefasta para el movimiento animalista de Francesc Marimón, declarado cazador quien estuvo demasiados años como Conseller, cerrado en banda a establecer cualquier clase de diálogo con nuestro sector. El divorcio llegó a tales extremos que un piquete de defensores de los animales se congregaban durante más de un año frente al Departamento de Agricultura, Ganadería y Pesca, DARP, de la Generalitat de Catalunya en Barcelona los jueves de cada semana con Dina Leopold como vitalizadora, reivindicando y denunciando esta falta de atención, pidiendo, además, el cambio de departamento del DARP a Medio Ambiente, no tan sólo por una razón semántica sino en busca de un mejor "ambiente" más propicio para la causa animal.

Esta desidia mostrada por Marimón había de reflejarse por una falta de medios, de personal, y de voluntad para desarrollar una ley que fue pionera en España. Después de la catalana, apareció, casi inmediatamente, la de la Comunidad Autónoma de Madrid, a la que le siguieron, prácticamente, el resto de Comunidades españolas a excepción de cuatro de ellas, recalcitrantes, en donde, como es de suponer, se encuentra el mayor núcleo de crueldad con los animales con incrustación de fiestas populares bárbaras con los animales y mayor afición a las corridas de toros. Por lo general, aparte de Madrid y Canarias, son leyes de "perro y gato" con la salvedad que en Canarias se prohíben las corridas de toros en donde nunca se han celebrado, pero se toleran las peleas de gallos.

Si la ley catalana, por ser desde un principio la más completa, se hubiese hecho cumplir y abastecido de los medios suficientes cuidando su desarrollo, seguramente todo el panorama español respecto a los animales sería ahora bien distinto. Pero no fue así y hay una prueba irrefutable que indica la falta de interés. después de 12 años aún no ha salido su Reglamento. Mucho se ha dicho de los reglamentos: aquella famosa frase de "vosotros hacer las leyes que yo haré los reglamentos" lo deja bien claro. El mismo padre de la ley catalana, Miró i Ardèvol, ya ex-conseller y por tanto fuera del juego político de aquel entonces, lo decía. "una ley sin reglamento es como una casa sin puertas ni ventanas". Se ha clamado, y reclamado, hasta la saciedad. Aún, ahora, se está a la espera de él.

CON MATARÓ LLEGO EL ESCÁNDALO

El cumplimiento de la ley aparte del tema sancionador en las competencias que recaen en la Generalitat, se traslada de inmediato a las administraciones locales (Ayuntamientos) y supra municipales (Diputaciones). La ignorancia, en su mayoría, ha dejado buena constancia de la falta de dialogo por parte de la administración autonómica y el desinterés de los alcaldes de turno por los animales, sean del partido que sean: tan sólo les preocupa la "limpieza de las calles" de perros y gatos sean o no: abandonados, del barrio, perdidos con propietario ... etc. Para muestra, citar tan sólo que en un mega ayuntamiento como el de Barcelona, con miles de multas diarias impuestas por circulación, según noticias del año pasado 1999, se desconoce que hayan impuesto una sola multa por el abandono de un perro.

Esta situación de descontrol, falta de interés y desidia nos conduce a casos de verdadera paranoia como el recientemente descubierto y dado a conocer a los medios de comunicación por el ADDA el pasado mes enero de 2000 ocurrido en Mataró (Barcelona) en donde los perros, grandes o pequeños, eran metidos de forma violenta sin aturdimiento previo ni sedación, en una única jaula metálica, para ser gaseados en presencia de todos los restantes y de las próximas víctimas que esperaban ser ejecutadas sacadas de sus jaulas y sujetas con una cuerda. Mucho se ha hablado, escrito y visto de lo sucedido en Mataró, pues han ido apareciendo las imágenes en todas la televisiones ya sea a nivel de informativos o más tarde en programas de mayor extensión. Si debemos convenir que cada cosa tiene un motivo y una explicación, aunque ésta a menudo no aparezca durante bastante tiempo, ahora sí que se pueden sacar las conclusiones de lo ocurrido. Mientras las asociaciones locales de protección animal, tienen que mendigar limosnas en cada uno de sus municipios y si las reciben parece como si ocurriese un milagro, empresas bien organizadas con sus visitadores expertos en márketing, ofrecen sus servicios a los distintos ayuntamientos. Desde siempre el sector público es uno de los mejores clientes de la rama de servicios. Es de suponer que los distintos concejales reciben regularmente ofertas de: instalación de semáforos, iluminación, constructoras, emisoras de radio, de televisión, de material de ofimática, de oficina ... y, porque no, de "limpieza de calles" de perros vagabundos, gatos, ratas, estorninos, palomas, gaviotas y cualquier animal o ave que pulule por el suelo o cielo urbano. Ante tanta profesionalidad ¿qué puede hacer un grupo de personas preocupadas por las necesidades del cada día de su refugio: de dar la comida, la limpieza y la situación de sus acogidos cuyo número se va incrementando cada día porque no te atajan en el origen los problemas de la sobrepoblación? Nada o bien poca cosa. En tanto los Ayuntamientos o las Diputaciones firman contratos de servicios millonarios a espaldas de los animalistas, para la eliminación sistemática de todo bicho viviente. Para una empresa, con el contrato firmado en la mano, su único empeño es reducir costes y si las inspecciones del contratante no se realizan o se hace la vista gorda, se irán utilizando métodos más expeditivos en rapidez y costes. Nos hallamos en un caso muy parecido a la cadencia o velocidad de las cadenas de matanza en los mataderos: a mayor rapidez más animales matados por día y hora sin tener en cuenta el sufrimiento que ello supone a los animales. El caso de Mataró, que ha podido ser demostrado gracias a las imágenes grabadas con un video oculto por un empleado contrario a estos métodos, no son las únicas, pues a las asociaciones de bienestar animal llegan informaciones de hechos verdaderamente bárbaros que harían estremecer a propios y extraños si se viesen. Pero no se pueden probar.

RESPUESTA POPULAR

El caso de Mataró ha tenido en Cataluña una respuesta social formidable. ADDA, Ecologistes en Acció i FEDAN convocaron una manifestación días después frente al Palacio de la Generalitat, en la Plaza de Sant Jaume de Barcelona, pulso y punto neurálgico de las reivindicaciones populares. Cerca de 2.000 personas -hubo un medio que dijo 500, en una miopía interesada o cegata- que pidieron todo una serie de acciones por parte de la administración y se abrió, a solicitud de los presentes, la recogida de firmas que fueron canalizadas al ADDA. Mas de 35.000 firmas se recogieron en tan sólo tres semanas, qué, de inmediato, fueron entregadas al Presidente de Parlament catalán M. H. Sr. Joan Rigol en presencia de representantes de grupos parlamentarios y municipales de Barcelona, entre los que se encontraba Miró i Ardevol, padre de la ley de protección y ahora concejal del Ayuntamiento de Barcelona, y de las tres organizaciones convocantes de la manifestación.

SE AVECINAN CAMBIOS

Con el nuevo gobierno autonómico catalán, continuidad del pujolismo, algunos cambios -para los animalistas importantes- se han sucedido: desaparece Marimón de Conseller del DARP, con su nefasta actuación, al que se la ha buscado un retiro dorado de Senador en Madrid, y se traspasan las competencias de la Ley de Defensa y Protección al departamento de Medio Ambiente, una reiterada petición de los animalistas encabezada por la FEDAN y avalada con 15.000 firmas. Todo ello junto a una nueva Dirección General, con un nombre tan largo como extravagante: "Dirección General de Patrimonio Natural y Medio Físico" y una efectiva persona al frente, Montserrat Candini, hacen prever que algo está cambiando. Los hechos se han sucedido como en una imprevista jugada de dominó: el cambio, anterior, pero muy próximo, de Departamento y el escándalo de Mataró con un despliegue importante de los medios de comunicación que ha movilizado a la opinión publica. En una reciente rueda de prensa, a la que se invitó a los animalistas, el Conseller de Medio Ambiente, Felip Puig, anuncio un reforma y puesta al día de la ley de Protección catalana. Esperemos que su nuevo articulado pueda ser conocido y discutido junto a quienes dedican sus esfuerzos en mejorar las condiciones del bienestar animal. Esto ya son planes de futuro, esperanzados sí, pero que requieren trabajo, constancia y seguir todo el proceso a nivel de: Departamento, Consejo Ejecutivo del Gobierno catalán y entrada en el Parlament, discusión en Comisión y aprobación en el Pleno. Esperamos poder tenerles informados.

EL PERRO TOM GASEADO EN MATARÓ

Numerosos vecinos de la Población de Argentona (Barcelona) cercana a Mataró, reconocieron, en las imágenes difundidas por las televisiones, a Tom, un viejo perro de barrio acostumbrado durante toda su vida a realizar el recorrido habitual por su localidad y que, debido a su edad, últimamente, no se alejada demasiado de su casa. Advertidos sus propietarios se personaron en las dependencias de ADDA, en Barcelona, para corroborar en un nuevo visionado de las imágenes que se trataba de su perro, aportando, también, fotografías y coincidiendo, según sus propias manifestaciones, de forma "inequívoca, clara y certera" que el perro que se introducía en la jaula de hierro para ser gaseado era Tom. Es patético ver su mirada en este momento y la docilidad con que se deja introducir en la estrecha jaula dado su volumen en contraste con otros perros que se resistían de una forma indecible.

Según figura en la declaración realizada en el ADDA, cuando se dieron cuenta de su desaparición preguntaron en las dependencias de su Ayuntamiento, en donde les manifestaron que "no había pasado la perrera por la localidad". En sus gestiones de búsqueda, un sábado 16 de diciembre de 1999, uno de los familiares se personó en la perrera de Mataró, sin poder acceder al interior del recinto porque la única persona que estaba allí, le comentó no estar autorizado para permitirle la entrada, ya que su cometido era, exclusivamente, "el dar de comer a los animales". Confiados con lo que les habían dicho que no había habido batida, ya no volvieron. Se perdía la última oportunidad para Tom: sí que estaba allí, pues ADDA ha podido constatar que el 16 de diciembre se hizo una batida en Argentona y se capturaron 1 perra y 3 perros.

LAS PETICIONES

Solicitud a las administraciones catalanas, avaladas por 35.000 firmas entregadas en el Parlament de Catalunya:

  • Depurar todas las responsabilidades a los implicados.
  • Prohibir las ejecuciones de animales en las perreras.
  • Que se cumpla la ley de protección de los animales catalana.
  • Que aparezca su Reglamento que lleva 12 años esperando y que se regule, de inmediato, los métodos de matanza.
  • Que se forme un Comité de Inspección que supervise todos los centros en donde se mate, tanto públicos como privados.
  • Que, dada la indefensión de los animales, se instalen cámaras de video para que quede constancia de los métodos de matanza.
  • Que el personal encargado de captura, transporte y matanza de animales, tenga que pasar un cursillo previo de capacitación en bienestar animal.
  • Que se tomen medidas eficaces que fomenten la adopción, campañas de antiabandono, identificación, sistemas de localización, control de comercios, de los criadores y sus cachorros vendidos y campañas de esterilización.
  • Que se impulsen refugios locales y que la administración colabore en la gestión económica y servicios técnicos.

COMO SE MATABA: UNA HISTORIA PARA NO DORMIR

Las fotografías, de mala calidad pues están sacadas del video, muestran la muerte de una perra que es introducida a la fuerza en una jaula con dos puertas. Se la ata una correa a la correa que lleva, se pasa la cuerda a lo largo del interior de la jaula, o sea, se entra por una de las puertas abiertas y se saca por la otra. Entonces mientras uno tira del animal que, lógicamente, se resiste con todas sus fuerzas, otro lo empuja por las partes traseras hasta quedar apelotonado, con la cabeza retorcida por el esfuerzo de tirar y lo reducido del espacio. Las dos puertas se cierran y la jaula, entre dos personas, es tirada sin cuidado alguno dentro de un container, o cámara de gas, que ha sido sacado de una furgoneta y dejado junto a ella. Se le suministra gas CO2 durante unos 15 minutos desde unas botellas que están ubicadas dentro de la furgoneta. Esta es la razón por la que el container está cerca del vehículo.

El cadáver es sacado y metido dentro de una bolsa de plástico de color azul. De allí, en una vagoneta de mano, es llevado a un horno crematorio situado a pocos metros dentro del recinto. Parece ser que, en este caso, la perra ha tenido que esperar a ser incinerada porque el horno está ocupado por otros cadáveres y demuestra que existe un lapso de tiempo suficiente para que pueda recuperarse, lo cual puede suponer que algún animal podría ser quemado aún todavía vivo. Téngase en cuenta que el CO2 se utiliza -especialmente en Dinamarca- como método de aturdimiento previo al posterior sacrificio de los cerdos, que son degollados, para el consumo humano.

Pero, en este caso, el animal no ha muerto y la bolsa de plástico en el video se ve como se mueve. Los operarios se dan cuenta y tienen que esperar a introducirla en la cámara de gas nuevamente para que se asfixie. En tanto la perra va moviendo lastimosamente su cabeza y patas delanteras. El veterinario pasa delante de ella, más preocupado en unos papeles que, por lo visto, tienen que despachar, sin darle la más mínima atención. Esto puede significar la insensibilidad a que ha llevado la rutina de los miles de animales matados anteriormente

Toda esta crueldad, indecible, se efectúa al aire libre, en medio del recinto que está bordeado de jaulas, de forma que todos los animales presencian la matanza. Al que le toca el turno se le saca de la jaula, se le ata la cuerda (que después servirá para poderlo meter en la jaula) y se le deja atado a una reja en espera que acabe el gaseado del que le antecede. Cabe decir que los animales con un sentido del olfato y el oído mucho más desarrollados, tienen un mundo perceptivo difícil de imaginar para los humanos. Conocen lo que está ocurriendo y presienten su próximo destino. La forma en que los perros se dejan introducir en la estrecha jaula de hierro varía: desde una resistencia increíble hasta una docilidad y resignación acongojante. Los ladridos de los que son manipulados para su muerte como los que permanecen en las jaulas es horrible.


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